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Delfos ofrece lo mejor de la compañía en su función de aniversario
Con un espectáculo que recorrió las obras más emblemáticas, reconocidas y premiadas de la compañía, Delfos Danza Contemporánea celebró 20 años de existencia, 20 años de éxitos, de giras, de aciertos, pero sobre todo, 20 años de creación artística.


El Teatro Ángela Peralta ha sido la casa de la compañía desde su llegada a Mazatlán hace ya 14 años.  El pasado jueves nuevamente acogió  un programa que tardaron 20 años en construir pero que resumió lo mejor de su trabajo escénico.

La función inició a las 20:00 horas con teatro casi lleno;  en los palcos y en luneta estaban los alumnos de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán – bajo el mando de Claudia Lavista y Victor Ruiz, directores de la compañía-  empresarios, amigos que los han apoyado en “todas sus locuras”  y un público diverso, pero entregado.

Un escenario entrañable, cambios de vestuario entre pieza y pieza,  iluminación artísticamente diseñada, fuerza, precisión y pasión en cada movimiento, hilvanaron a la perfección los discursos coreográficos.

En la función de aniversario Delfos danza contemporánea presentó una retrospectiva armada con los trabajos más representativos y elogiados de la compañía.

Abrieron  con “Trío y cordón”, Primer Lugar del XIII Premio Nacional de Danza INBA-UAM – 1992.  Claudia Lavista, Karla Núñez y Omar Carrum,  se entrelazan  en el escenario, el sonido del papel rasga el silencio respetuoso del Teatro Ángela Peralta,  una oda a la sensualidad, cuerpos que apenas se tocan, miradas que se cruzan.

 

“Solo y mi alma”  cosechó  intensos  bravos. Agustín Martínez  se muestra como animal de danza.  En el confinamiento, parece haber encontrado la iluminación espiritual.

 

“En Territorios perdidos”, Obra finalista/mención mejor iluminación, Premio Nacional de Danza INBA-UAM-2000,  Omar Carrum, Agustín Martínez y Johnny Millán, escenifican una lucha ensordecida,  al final se apaga la vida.

 

“Del amor y otras barbaridades”, coreografía ganadora del Segundo Premio Intercontinental de Danza INBA-UAM1997, ofrece  una danza entre tres parejas (Claudia Lavista, Karla Núñez, Omar Carrum, Aura Patrón, Daniel Marín y Jhonny Millán),  que a partir de la muerte valoran la pérdida de lo amado.

La pieza fue  dedicada a la memoria de amigos fallecidos a causa del sida.

“En La frontera de mi piel casi”, el final del trabajo de las brujas es distinto. La bruja crecida, inmensa, se cambia por proyecciones elaboradas por Renato González del que se desprenden decenas de hechiceras como si fueran pájaros.

“Estuve pensando”, reúne en el escenario a Claudia Lavista y Omar Carrúm, marido y mujer en la vida real; ellos  comparten su intimidad  y los detalles que los mantienen unidos.

 

Delfos cerró  el espectáculo con  “Bolero”, una pieza icónica en la  trayectoria de la compañía, interpretada al ritmo de la música de Maurice Ravel. Abrigos negros que se quitan y vuelven a poner  de manera energética, son utilizados como extensiones de su propia piel. 

 

Al término de la función, Claudia Lavista tomó el micrófono. Emocionada recordó la trayectoria de Delfos, veinte años que se pueden ver tan rápido como en una película. Vino entonces una lluvia de agradecimientos a quienes han creído y apoyado  a la compañía.

 

Con un discurso fluido, Lavista resumió  XX años de trabajo y 14 de  haber pisado  tierras mazatlecas.

 

Actuaciones en escenarios de cuatro continentes, una escuela de danza contemporánea que es semillero de grandes talentos; haber formado 11 generaciones de bailarines y el surgimiento de nuevas compañías creadas por ex alumnos,  resumen dos décadas de pasión por la danza.

 

Claudia Lavista pidió a Raúl Rico González,   dirigir unas palabras a nombre de los amigos de Delfos.

 

Raúl agradeció a Delfos  por  ofrecer una función única y espléndida y destacó aspectos importantes de la compañía: son una familia de creadores, bailarines e incansables luchadores entregados a la danza, que aportan en cada discurso,  toda una filosofía de vida, toda una manera de ser.

 

“Que bueno que Delfos está en Mazatlán, para que su trabajo se multiplique maravillosamente a través de las compañías que crearon  sus ex alumnos  y a través  de los espléndidos alumnos que ahora tienen”,  expresó el Director de CULTURA.

 

Al terminar la función, se develó una placa conmemorativa en  presencia de los integrantes de la compañía, sus fundadores y directores Claudia Lavista y Víctor Manuel Ruiz,  el Director de CULTURA,  Raúl Rico; el empresario hotelero Carlos Berdegué Sacristán y Cecilia de Urquijo, esposa de Ricardo Urquijo Beltrán (+),  “culpable de que Delfos haya llegado a  Mazatlán”.